carta abierta en papel

Mientras escribo me gusta imaginar esto acariciado en tus manos un día de estos.
Y que bueno es volver de vez en cuando a la vieja costumbre de la tinta y el papel, donde cada letra arrastra un latido y cuando se suman van haciendo guirnaldas de campanas escritas, palabras para envolver tu corazón por un instante, por un suspiro.
Antes que nada, perdón por la letra, pero es que las ideas vienen atolondradas, empujando y amenazando esfumarse, si la mano no es tan rápida…
Y hablando de perdones…
dicen los sensibles que es una de las cosas mas difíciles de pedir. Y creo que es cierto.
Sabrás también que me gustan los desafíos, y que no puedo callarme. Y que siempre quiero estar aprendiendo.
Quiero pedirte perdón. Por eso. Como ejercicio. Como tregua.
Por lo que aun no hice y pueda lastimarte.
Perdón … por adelantado, si es posible.
Perdón por lo hecho, y por lo sin hacer.
Perdón por lo dicho, y por lo callado.
Necesito pedirte me perdones. Porque si. Por si acaso.
Porque nada.
Porque a veces se arrebatan las ilusiones. Y nos ponen zancadillas.
Porque a menudo ponemos fichas a lo tonto, se nos desboca la coherencia y no hay sigilo que me asista. Que nos asista.
Y si esto parece mas para mi, que para vos puede que no estes equivocado.
A veces es necesario redimirse a uno mismo. Darse una palmadita amigable y reconfortarse un poco.
A veces puede ser vital perdonarse a uno mismo.
Y aque viene todo esto?
Que se yo….
Dialogo interno….puede ser…
Siempre tuve la costumbre de hablarme en voz alta.
Siempre tuve la costumbre de pintarme los labios a escondidas, con remolacha…(será quizás que era el preludio del vino rojo granate que me los tiñe ahora , cuando extraño tu boca…?)
Siempre que pude libere pájaros.
Siempre necesite abrirle las jaulas a los prisioneros. Siempre me hizo falta ver alas libres…y ese, tal vez, era el génesis de esta, mi condena de libertad ultranza, con todo lo que implica…
Siempre creí en duendes y soñé con ellos, aunque me digan que es puro cuento. Quienes, sino ellos, traen todas estas mariposas a mi patio?
Son costumbres que no voy a perder. Igual que algunas mañas.
Igual que el vicio ( y necesidad ) de verte desnudo de ropa. Y de miedos.
Como la obsesión de mi piel por tu lengua y tu aliento y esa tormenta extrema que desatas en mi con tus sonidos.
De eso no quiero curarme.
Para que?
Mordí la manzana, esta bien. Solo vos podes expulsarme de este paraíso. Porque sos la ley…y la serpiente. Sos el árbol… y la manzana.
Así como somos la misma arcilla, el espejo, una sola chispa. Somos Caín y Abel, Noe y el arca. Somos Sodoma y Gomorra. Somos las siete plagas y los siete pecados capitales.
Somos nuestro génesis y apocalipsis.
Somos lo que sabemos ser.
Somos lo que podemos.
Con el aval de la divinidad y las miserias.
Es lo que tengo para ofrecer.
Es lo que puse a tus pies en una ofrenda de flores.
Es lo que soy.
Será que alcanza para tus sueños?
Será que me habías trazado en tus mapas de deseo?
Será?...


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