jueves, abril 14, 2005

encargo

Julio Cortázar

no me des tregua, no me perdones nunca.
hostígame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que vuelves.
no me dejes dormir, no me des paz!
entonces ganaré mi reino,
naceré lentamente.
no me pierdas, como una música fácil, no seas caricia ni guante;
tállame como un sílex, desespérame.
guarda tu amor humano, tu sonrisa, tu pelo. dalos.
ven a mí con tu cólera seca de fósforos y escamas.
grita. vomítame arena en la boca, rómpeme las fauces.
no me importa ignorarte en pleno día,
saber que juegas cara al sol y al hombre.
compártelo.

yo te pido la cruel ceremonia del tajo,
lo que nadie te pide: las espinas
hasta el hueso. arráncame esta cara infame,
oblígame a gritar al fin mi verdadero nombre.


se podría haber definido mejor el desgarro?
no lo creo.
bendito tu paso por la tierra, querido Julio.
gracias por tanto regalo.
por tanto dolor descifrado.
por tanta ofrenda.

0 Comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

<< Página Principal